Los sueños de Laura

Cuidado con lo que deseas. Eso le decía su abuela : “Cuidado con lo que deseas,niña. Que los dioses son muy suyos y no sabes lo que te traerán”. Le hizo caso de pequeña, porque la intuía sabia y era su único asidero en aquella infancia sin padres.

Luego  ,no tuvo tiempo de desear nada , ni un minuto libre para pararse a pensar qué quería: compaginaba las clases en la facultad con el trabajo en un pub , y entremedias,  dormía, amaba , estudiaba. Más tarde, el trabajo, los hijos, el multiplicarse y el dividirse. La separación.

Finalmente llegó una época tranquila y decidió  hacer realidad algunos sueños. Como no sabía muy bien  qué pedir, salvo no sufrir en demasía, fue haciendo collages con recortes de revistas, en una libreta que guardaba en el cajón de la mesilla de noche. Y sucedió . La profecía de su abuela Luisa se cumplió:  pidió, con nombre y apellidos, tener una historia de amor con un hombre guapísimo al que conoció un día de lluvia . Y los dioses , generosos , se lo concedieron. Todo para ella , y en poco tiempo, como caído del cielo. Resultó ser un desaprensivo del que le fue muy difícil zafarse porque manejaba la mentira a la perfección.

Pensando que había sido el destino, que le tenía preparada aquella lección para aprender algo que le costaba mucho ( no fiarse de las apariencias), pronto, aunque maltrecha, lo olvidó y siguió pidiendo: hombres, sin más datos. Y, claro, los tuvo: iban y venían de  su dormitorio ,sin más palabras que las necesarias para adornar aquellos besos desangelados. Acabó hastiada.

Pidió, entonces,un descanso. Le concedieron un año largo , enorme, inacabable, sin caricias : fue  una temporada en el infierno. Siempre necesitó otra piel para sentirse viva . Pero temía volver a pasar por nuevas noches  solitarias,  así que  optó  por no incluir este  deseo en su lista de sueños , dejarse llevar por el azar  y centrarse en otros aspectos de su vida .

Conseguió reunir algo de dinero al vender, tras muchas discusiones , la casa donde vivía antes de separarse,  y con su parte y una ayuda del banco, compró una casa vieja pero grande, con mucha luz , junto a un pequeño bosque ,cercana a  sus mejores amigos y por un precio realmente económico, casi un regalo. También caído del cielo. Pero nada más llegar, los vecinos se fueron a su país, se fracturó el brazo y se rompió la pierna mientras pintaba, lloró mucho y pasó días encerrada esperando a que alguien la llevara en coche al pueblo o le trajese la compra . Pero pronto se recuperó, ya que tenía una gran fuerza .Justo cuando volvía a disfrutar de su soledad , llegaron nuevos vecinos,con los que volvió a compartir risas y camaradería.

Repuesta,y  mucho después ,solicitó  un año sabático: agotada ,siempre trabajando, todo cronometrado, los niños a su cargo, viviendo al límite de sus fuerzas y sin un respiro. También se lo dieron: estuvo un año de baja por enfermedad, recorriendo hospitales y quirófanos porque los médicos no encontraban qué le pasaba a su cuerpo cansado , que un día decidió dejar de caminar .

Las interminables horas de espera en aquellas habitaciones blancas y  frías le hicieron soñar con un hombre que le quisiese, que estuviese en la cama al despertar y que le viese por dentro.  Sí, conoció a ese hombre: el  cirujano que le operó, a vida o muerte, y que consiguió que sus piernas volviesen a andar. Algo que, sin pedirlo , era lo único que deseaba. Rotos los sueños, no pidió nada.

  A   J.J. Solà,  de nuevo

© Coeliquore

14 Respuestas a “Los sueños de Laura

  1. Claro,tonta: tiene un poco/bastante de tí, tb de mí, de todas.
    Recuerda que tengo una libreta siempre,donde anoto historias que escucho,que me cuentan o que se me ocurren.Luego,en la coctelera,agito y…sale lo que sale.
    Beso y dáme un toque

    • Como voy a escribir más historias de mujeres,le daré una nueva etiqueta a esta sección de relatos.Gracias por el comentario.
      Pd: deberías decir aquí “story”, no “history”.Pero tu inglés es bueno,que lo sé sin que me lo diga ningún pajarito.

  2. Laura debería de una vez aprender la lección.Aprender a vivir sola,a disfrutar de la vida,a no depender de nada ni de nadie…Cosa harto difícil,por cierto.En resumen,a quererse más…

  3. ¿Y lo mágico de reencontrarse a uno mismo? Ese momento maravilloso y único que sólo se vive cuando uno vive y convive consigo mismo, en la soledad.
    Como todo en la vida, lo perfecto puede durar instantes y es imposible de cuantificar, pero nos hace felices y nos da una razón para seguir adelante. Hay que disfrutar de todos estos pequeños momentos que nos da la vida solo o en compañía. La compañía tampoco nos asegura la no soledad.
    Me gusta este relato, y me encanta Laura, por que a pesar de los fracasos que le da la vida sigue manteniendo la esperanza. Y ésto como bien dice el refrán o la locución “es lo último que hay que perder” para seguir viviendo con “ilusión”, en otros términos con objetivos y con metas.
    Los cuentos, cuentos son y Laura es ese personaje a la vez envidiado, por su fortaleza de espíritu y a la vez rechazado, por esa sobredosis de “iluso”, que le hace parecer irreal. Pero, posee ese encanto del niño que todos tenemos dentro, que lucha por seguir viviendo en nosotros, a pesar de lo “curtidos” que podamos parecer por fuera.
    Me parece una ficción preciosa y el relato de una ternura excepcional.

    • La soledad en compañía: ésa sí que es dura, y triste.La que elegimos libremente es bella y enriquecedora,aunque a veces nos duela.
      Gracias por tus palabras,Missbooh.Y por el cariño con que defines tan bien al personaje de Laura: efectivamente es alguien tierno,frágil y fuerte a la vez.La unión de la niña y la mujer,con las enseñanzas de la abuela…
      Un montón de besos,guapísima.

  4. No lo había leído. Me gusta. Yo también conozco a Laura.
    Dice Luís García Montero: “Si alguna vez la vida te maltrata, acuérdate de mí, que no puede cansarse de esperar aquel que no se cansa de mirarte”.

    Escribo este poema celebrando que pasado y presente coincidan todavía con nosotros y haya recuerdos vivos y besos tan dorados como el beso aquel de la memoria.”
    Me gusta el presente y me aferro a él.

    • Tigüi: tú y yo tenemos mucho en común,sobre todo en literatura. García Montero también es uno de mis favoritos,aunque no conocía este poema.
      Yo también me aferro al presente,y ahora más que nunca,cuando parece que el presente quiera desprenderse de mí…ufffff.
      Un besito,guapetona.

  5. Me ha gustado mucho el relato, pero su final me ha dejado triste. Veo una Laura que tira la toalla y no cree en la magia de los sueños. Bien es cierto que su vida no ha sido un camino de rosas, pero si algo no hay que perder es la esperanza y regarla cada día con buenos deseos. Yo creo que Laura ya ha aprendido a saber pedir deseos, y nada ni nadie le tiene que quitar esas ganas de levantarse cada mañana y conseguir todo lo que se proponga. Así que si en algún momento de tu vida tropiezas con algún personaje como Laura, dale mi consejo, ¿vale?
    Muchos besos, campeona.

  6. Sí, esa Laura está cansada.Pero tras leer lo que dices,seguiré tu consejo y le diré a las Lauras con las que me encuentre (y a algunos del sexo masculino que lleven una trayectoria parecida) tu frase tan bella y cargada de razón:”riega la esperanza cada día con buenos deseos” y “sigue creyendo en la magia de los sueños”.
    Un abrazote,Campanilla sabia .

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