Recién casados

Leonor y Fernando aprobaron ese verano las oposiciones. Después de la luna de miel, buscaron piso donde ella tenía la plaza. Era el pueblo con mayor número de puticlubs del país. En el edificio, situado en primera línea de playa, sólo vivían ellos y una vecina, prostituta de profesión.

Un día un cliente despechado quiso quemarle la casa y , si no llega a ser por la pareja, hubiese muerto carbonizada. Agradecida, les invitó a cenar fuera. Acabaron la noche en el sótano de un chalet , rodeados de todo tipo de maleantes atraídos  por la inusual belleza de aquella mujer de pago. Mientras su marido le hacía un cunnilingus  en la habitación contigua , Leonor lloraba desconsolada en brazos de un agente de la secreta.

© Coeliquore

10 Respuestas a “Recién casados

  1. Total que al final la damisela a rescatar es Leonor…
    No voy a hablar de la chica a la cual ayudaron, aunque la ética también la tenía a una dudosa altura. Sin embargo, el que carece de ética, ni de nada es el marido, que se cobra favor con favor.

  2. Favor con favor se paga, y al final todos a gustito y contentos, jajaja, seguramente la mujer acabaría igual con el policía consolador, jajaja

    • Celsa, estoy con Missbooh. Ese marido no actuó bien, y la pobre Leonor estaba destrozada. El policía se encontraba allí porque seguía a los tipos de la noche, y le tocó hacer otra función porque se puso en el lugar de la recién casada y fue empático.
      Yo también veo el final triste, el cuento de hadas que se acaba de golpe, la bofetada de la dura realidad.
      Besos a las dos

  3. Cuando las cosas se van asimilando se puede sacar siempre algo bueno y en éste caso y viniendo del pueblo donde acaece el relato pues han hecho un intercambio. Que podemos esperar de un pueblo donde solo hay muchas prostitutas y algún chulillo?
    Mirado desde el punto de vista romántico las dos tenéis mucha razón, lo correcto es llorar desconsoladamente en brazos del policía secreto. Yo también he sentido el dolor de las bofetadas. Bien cierto es que el marido es un impresentable, pero al policía faltole tiempo para arrimarse a la mujer.
    Más quien soy yo para hablar de moralidad? Si ni siquiera tengo tengo alma. Que cada cual haga lo que quiera. Yo no lo quiero juzgar que bastante tengo con juzgarme yo y no se ni por donde empezar.
    Coeli, cada día estoy más liada, tienes más nombres que las super nenas, jajaja.
    Me voy a leer, besos para todos y confiemos que todo se vaya solventando.

  4. A mí, las prostitutas me parece que hacen una función social. No estoy en contra, más bien creo que habría que legalizarlas y darles seguridad social, algo así como en Holanda.
    No veo en el policía ningún gesto de aprovechado: sencillamente la tomó en brazos mientras lloraba. En esos momentos, es algo de agradecer.
    De acuerdo contigo: que cada cual actúe como crea y los demás no somos quienes hemos de juzgarlo.
    No es que tenga más nombres que las supernenas. ¡Es que soy una supernena!!!!! jajaja
    Un besote

  5. Yo también estoy a favor de que haya prostitutas. Igualmente apruebo su inserción social plenamente con todos sus derechos, igual que apruebo la legalización de la droga, acabaríamos con demasiados maleficios y estereotipos falsamente infundados por personas demasiado reprimdas.
    Volviendo a lo del policía he de decirte que sí, que es verdad que actúa bien, pero seguro que si continuas con tu relato saldría una bonita historia de amor: mujer despechada y consolada por una buena persona a la que amar para toda la vida y ser correspondida. Me parece muy bonito.
    Aunque no me negarás que todo el pueblo lleno puticlubs da para pensar. Yo he estado en unos cuantos y es para dejarse llevar.
    Me he reído un montón con tu afirmación: Eres una supernena!!! jajaja y es verdad, eres super.
    Me voy pitando a comprar una alcachofa.
    Un besazo y espero que todo se vaya solucionando.

  6. Igual que hicieron Atticus y Missbooh con “Luz” puedes ampliar este microrrelato y darle el final que tú desees: estás en tu casa.
    Yo, personalmente, no lo acabaría con una historia de amor entre Leonor y el poli: le daría margen a que recompusiese su vida y se dejara, por una temporadita, de hombres. Al menos, hasta cicatrizar la herida.
    No hay que irse muy lejos para encontrar un pueblo así: la costa levantina, en especial Alicante, está llena de sitios como el que aparece aquí.
    Un besete
    Pd: ¿ lo de la alcachofa va con segundas? jejeje

  7. Yo acabaría el relato con una Leonor conocedora de los hombres, que se hace respetar y que les paga con la misma moneda. O sea, a aquellos que pretenden compartirla con otra-s, ella también los compartiría con otro-s, por ejemplo. Además, le enseñaría a disfrutar de su soledad.
    Un besito

  8. En vez de tanto “-iría” ¿por qué no sigues tú el relato?. A las ideas hay que darles forma, guapa. Ya, ya sé, que estás estudiando y no tienes tiempo para nada. ¡Ánimo!!!

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