Relato XV: “MAÑANA LLUVIOSA DE OTOÑO”. Autor: GURUGU

Cuando se asomó al balcón Manuel divisó negros nubarrones que se acercaban amenazadores. Un golpe de aire frío y seco le sacudió las mejillas y le alborotó el pelo; era uno de aquellos días que le encantaban.
Como nada le apremiaba decidió abandonarse al extraordinario placer de hacer las cosas con calma.
Desayunó sentado en la cocina, junto la ventana tras cuyos cristales empañados una suave llovizna difuminaba el paisaje y empapaba el suelo y las plantas del jardín, avivando el color de las violetas y las dalias, y el verde intenso de la hierba sobre un cielo gris de acero. Manuel se regocijaba en cada instante, saboreando un café fuerte y oloroso, y deleitándose en el crujir de las tostadas de pan tierno recién hechas.
Por mucho que lloviera no se iba a privar de hacer lo que tanto deseaba. Habría que abrigarse y llevar ropa adecuada: un par de botas de agua, su pelliza y un paraguas; sin olvidar el bastón que siempre le acompañaba.
A pie, el pueblo dista apenas dos kilómetros a través de un estrecho sendero que se interna en el bosque y serpentea entre los álamos para evitar las quebradas. En los días de buen tiempo era un placer escuchar el trino de los pájaros y percibir el colorido encarnado de las copas de los árboles. Entonces se pueden ver ardillas y garduñas jugueteando veloces por sus ramas, y al azor sobrevolando majestuoso el límpido cielo azul de la montaña. Ahora, en otoño, las hojas caídas cubrían el bosque de una alfombra esponjosa de tonos terrosos y naranjas, que Manuel aplastaba y hacía crujir bajo el peso de sus pasos. Con la lluvia cesaban los cantos de los pájaros y todo lo inundaba el rumor crepitante de millones de gotas estrelladas contra el suelo, y el viento silbante que penetra impetuoso entre las ramas y los troncos chorreantes de los árboles, y el gorgoteo de incipientes riachuelos que acrecen con vigor inusitado, en ocasiones violento, borrando el curso del sendero ante los ojos de Manuel, que se detiene para decidir por dónde sortearlos.
Al abandonar el bosque el camino desciende por una suave colina a cuyo fondo, tras un recodo, se levanta el pueblo alrededor de la torre oscura de su imponente y vetusto campanario.
Manuel aligera el paso y se introduce en un laberinto de callejuelas estrechas de casas bajas con las puertas y postigos cerrados a cal y canto. Por los tejados se precipitan cortinas de agua que el paraguas apenas puede contener. Aunque hace frio Manuel está sudando y lleva el cuello de la camisa empapado; al respirar exhala nubes de vaho en densas bocanadas, y siente la punta de la nariz helada.
Un poco más adelante alcanza los soportales de la plaza donde puede resguardarse; pliega y deja escurrir el paraguas que ya no le hace falta, y detiene un instante la mirada en el chisporroteo del agua sobre los adoquines brillantes.
Entonces percibe un aroma conocido, de bizcocho, canela y azúcar quemado; se frota la barbilla palpando una incipiente barba y encamina sus pasos hacia un rincón de la plaza; pero no es en busca de pasteles por lo que avanza contento y decidido, sino para disfrutar los encantos de la hermosa pastelera, que es su amada y lo está esperando.

Anuncios

4 Respuestas a “Relato XV: “MAÑANA LLUVIOSA DE OTOÑO”. Autor: GURUGU

  1. Me pido ser la pastelera de esta historia : trabajar en un sitio con ese olor tan rico y con un novio que recorra ese camino a diario movido por el deseo de mí.

    Pd: me da un poco de vergüenza ser la única que comente. Bueno, y Soraya. ¿ Los demás no se animan?

  2. Totalmente de acuerdo con Chusa, hay que entrar y comentar, gracias por el toque Chusa, así que hay dejar las vergüenzas y ser valientes como los protagonistas, siempre dando el callo por su amor y aquí por comentar.
    Yo prefiero ser como Manuel, ir a buscar a mi chiico y si encima me tiene pastelitos ricos recién hechos, mucho mejor.
    Me encantan los obradores.
    Que buena combinación la canela con el azúcar. Voy a decir a mi chico que me prepare dulces de canela y azúcar, mmm.

deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s