Certeza

                                    La dejó, pretextando que quería centrarse en su mujer. Ella sabía que era mentira, que había otra.
                                     Aquel domingo, mientras esperaba ante el semáforo, los vio cruzar. La conocía. Llorando, quiso recordar cómo se llamaba. Empezó a llover. En la radio sonó entonces  “Sundays at heaven”, de Giovanna . Ése era el nombre de la muchacha.

© Coeliquore

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8 Respuestas a “Certeza

  1. ¡¡ Triste destino el de la amante de un casado ! !
    Bueno, por una temporadita voy a dejar de decir tonterías, que me ocupan otros asuntos…
    PD: te espero en la isla blanca. ¡ ¡ No faltes !!

  2. Una breve historia elegantemente cerrada. En línea con el comentario de Soraya, cuando alguien engaña, es lógico esperar que repita ese mismo comportamiento. Es el riesgo que corren las (los) amantes (engañar, no es una característica que dependa del sexo)

  3. La amante de un casado: la mujer invisible…
    Un comportamiento que asumimos a veces porque pensamos que nos da libertad, pero que en realidad nos acaba atrapando en un callejón sin salida.

  4. Certeza… ¿de qué? No lo recomiendo, pero ante un “te quiero” habría que preguntar: ¿y yo cómo lo sé?

    Nunca tenemos certeza. Se define como una seguridad objetiva y subjetivamente fundamentada. Pero no existe. Es esto no.

    Un semáforo es un lugar extraordinario para reflexionar sobre el sentido de la vida. Metáfora fácil, sin duda, pero nada más próximo a la metafísica.

  5. En este 55, relato de cincuenta y cinco palabras, sólo intentaba contar cómo se le materializaron sus dudas, sus temores: viéndolos juntos, escuchando el nombre de la “otra” en la radio, …
    Pero con tu comentario, y la lectura que haces de este ejercicio de síntesis, me has dejado pensativa. Por lo inesperado. Efectivamente, ahí no hay certezas. Y quizás tampoco deba haberlas.

  6. ¿ Por qué tiene tanta importancia aquí el saber el nombre ? ¿ Contribuye eso a la certeza? ¿ Qué más da si los ha visto ?

  7. Pues creo que el nombre sí es importante. Contribuye a dar un mayor sentido de la realidad, sobre todo ante un descubrimiento tan doloroso. Es constatar que la otra persona está ahí, que no lo hemos imaginado porque incluso si la hemos visto podríamos creer que fue una alucinación, debido a nuestro estado mental en ese terrible momento.
    Ya lo decía Shakespeare en ” What´s in a name? “

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