Felicidad


Obligándose a escribir cada día sobre lo que le gustaba de esa jornada, Carlos se dió cuenta de que iba saliendo de la depresión en que se había sumido tras el inesperado abandono de su mujer. Le sorprendió comprobar que aumentaban sus momentos de alegría, al tiempo que mejoraba su estado de ánimo. Pronto volvió a ser el que era: dicharachero, simpático, sonriente. La sombra bajo los ojos se diluyó, marcándosele en cambio el hoyuelo junto a la boca. 

7 Respuestas a “Felicidad

  1. Si escribiendo una libreta de felicidad se acabaran las depresiones, me apunto: ¡¡¡cúanto nos ahorraríamos todos en pastillas, psicólogos y demás !!!!

  2. Cuando escribimos, pensamos. Por eso nos damos cuenta de que ciertas actitudes no nos llevan a ninguna parte y podemos cambiarlas.
    Yo sí creo en el poder de lo escrito.
    Besote

  3. Y, además, al verlo escrito, parece más real, te fijas más en lo hay en cada línea. lo haces tuyo, lo asimilas.
    Yo también creo en el poder de lo escrito. ¡Y tanto!!!!
    Besos

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