Hilos

ovillo1                 La memoria siempre encuentra la forma de ser rescatada. Con Alfonso fue a través de su bisnieta Belén, que heredó el carácter inquieto, la alegría y la pasión por conducir de su antecesor. Quiso saber la historia de aquel señor tan elegante, que le miraba con ojos cautivadores desde el retrato escondido en la recámara. Tirando con sus preguntas de la madeja de los recuerdos,  supo que murió joven, apenas cumplidos los 40. Que era guapo, vividor, juerguista y mujeriego. Que su esposa estaba tan enamorada de él que le decía  constantemente: “Tuya soy, haz de mí lo que quieras”.  Por eso no le perdonó que partiera a Argentina dejándola atrás. Y que volviese dos años más tarde, aunque fuera con un flamante carnet de chófer  que acabaría con el hambre de toda la familia . Estaba convencida de que había otro amor y otros hijos en Buenos Aires porque su marido andaba ausente, las lágrimas le mojaban el rostro con frecuencia y se había vuelto serio.

                  Todo acabó el día en que lo descubrió en el cuarto de baño, tras cortarse las venas.  Le habían dicho que tenía un cáncer devorándole el estómago y prefirió  marchar para que  no cuidasen de él.  Al entender esto como otra traición, su mujer lo cubrió de un odio hecho con silencios que duró generaciones, hasta que la curiosidad de  Belén logró sacarlo del olvido.

© Coeliquore

20 Respuestas a “Hilos

    • Gracias, Nená. Pero no sé si he logrado transmitir lo que quería: que Alfonso era una persona buena, que su suicidio fue un acto de valentía y de amor, que le gustaba la vida y que merecía ser recordado.
      Pd: me alegro de tenerte de vuelta, aunque sea con nuevo look😛

  1. Una historia bastante fuerte. Me hace recordar una de las teorías del autismo. Dicen que cuando una familia guarda muchos secretos, es probable que uno de los descendientes sufra de esta condición.

    De vuelta a tu relato, cuando miro a las mujeres del pasado, me dan ganas de sacudirlas y decirles ¿qué esperan? Las están lastimando. Pero en esa época, al parecer, una mujer con autoestima era un peligro.

    • Entiendo esa teoría acerca del autismo, me parece lógica. Aunque entonces, en mi familia, debería haber muchos autistas, porque tiene muchos secretos. Y, afortunadamente y de momento, no los hay.
      Era otra época, efectivamente. Pero ella estaba enamorada, Y él la quería, de eso no hay duda… A veces del amor al odio hay un hilo fino y cruzado por malentendidos…
      Pd: tras publicar ayer la historia, me pasó algo mágico. Lo veo como una señal del universo que me dice que he hecho bien, que esta historia tenía que ser contada de una vez.

      • Sabía que responderías así…Además, fue algo muy bonito.
        Pd: dándole vueltas a lo del autismo, he acabado pensando en el Alzheimer. Justamente aquellos que negaron su memoria y prohibían hablar de él, acabaron padeciendo esta enfermedad del gran olvido, en una especie de justicia cósmica.

  2. Para mí Belén ha traído un nacimiento: la memoria olvidada de su bisabuelo.
    ¿ No vas a contarnos eso mágico que te pasó ayer ?. ¡¡¡ Guardaremos el secreto !!!

    • Cierto, te diste cuenta de que elegí el nombre de la muchacha por esa razón. Ahora su bisabuelo tiene quién le recuerde y también lo harán las generaciones venideras: los hijos, nietos y bisnietos de Belén.
      Calla, calla: que luego me dicen que se me ha ido la pinza, o que estoy mal de la azotea😛

    • Sí, así lo veo yo también. No quería hacer sufrir a siete niños pequeños y a su mujer, además con algo que no tenía ninguna solución. Era noble, alguien genuino y bueno.

  3. en la historia de cómo belén conoció finalmente la verdad, todas las averiguaciones, los viajes al pasado, puede forjarse un auténtico novelón! su bisabuelo no fue un cobarde, todo lo contrario. anyway. he vuelto con disqus, el nuevo sistema de comentarios no me terminaba de convencer… soy un culo de mal asiento cibernético!

  4. No lo había pensado, pero sí. Le paso el testigo a quien quiera escribirla y tenga imaginación y tiempo para ello.
    Lo bueno que tiene el que seas un culo de mal asiento cibernético es que así vamos probando todas las novedades ciberespaciales😛

  5. Tengo muchos ovillos de memoria en casa. De algunos de ellos llevo años estirando para recuperar relatos intensos, tiernos, duros, emotivos, sentidos…y en su mayoría, olvidados.
    Todo ello a la par que construyo el mío propio para los que vienen detrás.
    Otro lindo relato, Coeli.

    • Pues entonces, Romi, te aconsejo que los escribas: es bonito y liberador. Y un buen regalo para las generaciones venideras.
      Gracias por lo de lindo. Necesita pulirse más, trabajar a fondo las palabras. Pero no tengo tiempo, me faltan momentos al día.
      Pd: buscando el origen del nombre de las Trece Rosas encontré una cita de Simone Weil en la fundación que lleva su nombre que me pareció preciosa:
      “La pérdida del pasado, colectivo o individual, es la gran tragedia humana; y a nuestro pasado lo hemos lanzado por la borda como el muchacho que destroza una rosa”.

      • Soy historiadora pero no escritora, creo que eso es un impedimento para decidirme a dar forma a todos los relatos familiares. Llegará el día que lo haga, de momento me dedico a registrar fuentes orales.
        Interesante y bella cita. Confío en que, con el tiempo, la historia hace su trabajo, mejorado cuando las pasiones dejan paso a la lucidez.
        Un placer nuestro diálogo.

      • No creo que se trate necesariamente de un impedimento, aunque sean totalmente distintas. Yo tampoco soy escritora, algo osada sí…
        Registrar fuentes orales debe resultar muy enriquecedor, es hacer historia viva.
        El placer es mutuo, entonces: gracias.

  6. Gracias Belén por sacar del baúl estos recuerdos pues con ellos renacen de algún modo nuestras raíces. Esta historia, por cierto, también muy triste, como la del niño Vicente: el próximo relato por favor q sea bonito, romántico, de fútbol, de trompones o rompe corazones, pero animosoooooo.
    Un beso

    • A mí esto de las historias alegres no me sale muy bien, pero andaré a intentarlo, que no se diga. Si no publico, es porque no ha habido manera, entiéndelo.
      Siempre puedes tú escribir algo gracioso. Véte preparando, que pronto anunciaré la tercera (y última) edición del concurso que lleva el nombre del blog: lo prometido es deuda.

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