Pistolas de juguete, novela negra

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Recostada en la cama de un hospital, convaleciendo de un accidente y enfrentada a su propio fin, la joven se vió, mientras devoraba novela negra, como la niña que fue y que, tras el fallecimiento de su querida tía Luisa, disparaba a todos con la pistola de plástico para conjurar su miedo a la muerte.

© Coeliquore

Danza

tulipanes

Cuando la vida, abierta como los tulipanes en primavera, nos agarra por las rodillas tirándonos al suelo, solo queda, ante la imposible distancia de la cercanía, empaparnos de sol y lluvia, llenar el alma de barro, sonreír con la fuerza escondida entre estómago y  costillas  y soltar los sentimientos hacia arriba mientras abrazamos aire humedecido.

© Coeliquore

Guerrera

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Desnuda de las palabras que la hirieron y de aquellas con las que herir, vestida de silencio, se pinta los ojos de horizonte y el cabello de sueños amapola. En el corazón guarda el tarro con miel perfumada. Sin rendirse a la desesperanza, alzada, en tierra quedan la caja de agravios y las armas.

© Coeliquore

Heaven

suculentas

Arena en los pies, sol en la cara, dedos que recorren despacio una espalda, labios mordiendo labios. Lengua en lóbulo, palabras audaces: jengibre, nueces y manzanas; música celta. Manos en muslos de chocolate caliente, caricias naranja, besos de terciopelo esmeralda en la garganta. Fresas y champán explosionando dentro. Miel y merengue en el jardín botánico.

© Coeliquore

Gloria

regalo

Aquella mañana de Reyes, Ana, 11 años de tirabuzones rubios, perdió a su abuela, la cuentacuentos.

La niña, llorando, se negó a salir de la cama. Sus manos desconsoladas acariciaban el cuerpo aún infante cuando los inquietos muslos, al rozarse, le arrancaron un grito inesperado: la anciana le había dejado el mejor de los regalos.

© Coeliquore

Rumbo norte


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En el trazado del camino, todas las posibilidades del mar: hojarasca de incertidumbre, arenas y fango; troncos y rocas en que apoyarse; encrucijadas de presentes lejanos y pasados recientes; encuentro de soledades; bayas y piñas con caracolas trenzadas; zorros y lobos, peces y barcos, liebres y jabalíes: compañeros de viaje.

Abisal trayecto de aterciopelada luz.

© Coeliquore

Adiós noviembre, adiós

loyd young Te marchas dejando invierno en las entrañas. Y una laguna helada donde reposan juntos los besos no dados y las lágrimas derramadas.

Cambiaste corazones por carámbanos y alfombras de hojas por témpanos dorados.

En el bosque nevado, refugio  del silencio de las palabras, un tren entra susurrando, con mantas de sueños bordados, abalorios y naranjas.

© Coeliquore

 

( Fotografía: Lloyd Young)