Español-Inglés, Inglés-Español (XIV)

Ante tanta obsesión con el inglés, no hace falta que recurra a mis amigos británicos para escuchar dicha lengua. Todo el mundo se presta a ello, inglés until in the soup (Silvia, del blog “A pie de página”, dixit). Y claro, donde hay extranjeros hablando idiomas hay gazapos: son condición sine qua non.  sopa-letras

Le voy a enseñar la ciudad a mis primos de Soria fue traducida el otro día por una amiga como I am going to teach the city to my cousins from Soria: digo yo que como es maestrica, utiliza el verbo “to teach” para todo, ya que se pasa el día dando lecciones.telefono erotico

Una colega que quiere practicar y que se lanza cada vez que está conmigo me contaba que su novio, ucraniano de Odessa, le había dejado por la que ella llama sin cortarse the presumed rat . Y que, siguiendo con lo de cortar, el mozo le había cortado el teléfono mientras, sin ni siquiera haberse reconciliado previamente, tenían sexo telefónico: he cut the telephone during cell sex. Espero que, al menos, haya cortado el celular en trocitos iguales y entonces  se convirtiese la llamada en lo era: safe sex. En fin, que aquí no hay quien entienda nada.

Español-Inglés, Inglés-Español (XIII)

El coro, la banda, viajar: me encantan mucho, como diría  Steven. Recientemente  se ha dado la triple combinación, he aquí el relato:instrumentos

 Salimos en autobús a las seis en punto de la mañana (ni sharp ni o´clock, sino todo lo contrario, aprovechando que esta vez íbamos sin puntualidad inglesa ya que las contraltos Georgie y Sue  no pudieron acompañarnos). Fuimos parando religiosamente al internacional grito de peeeeeeee , que sonaba la mar de entonado. Llegamos sin prisas y con pausas a Gavà cinco horas más tarde, donde nos esperaba desesperada una comitiva. Casco en ristre, hicimos la visita obligada a la mina y de allí a la playa, en busca de aire fresco: from the mine to the beach.

En el restaurante los carteles anunciaban que comeríamos un plato de nuestra tierra,  por lo que los músicos amenazaron con no tocar  si no nos daban algo typical from Catalonia: tras alcanzarse un acuerdo, todo quedó en butifarra A las cinco (ni sharp ni o´clock) hora del té, aún en los postres, deprisa y corriendo y sin tiempo para ensayar, nos dirigimos al auditorio. La actuación salió bien debido al pánico escénico, que templa nervios, situaciones e instrumentos. Además, contábamos con un entregado público  de tíos, primos y abuelos: brothers in armsgavà1.

Durante la vuelta, relajados por fin, algunos iban durmiendo, otros cantando y unos cuantos, entre los que me cuento, viendo la aleccionadora  película”El amor perjudica seriamente la salud”: Love kills, en British English,  idioma que no se anda con rodeos.

Español-Inglés, Inglés-Español (XII)


Hay  algo recurrente en las fiestas de los ingleses: disfrazarse. Se transforman en otros bajo cualquier excusa: aniversarios, días de los difuntos, navidades, reuniones festivas. Sólo tienen que pensar un tema, proponerlo y allá que vamos raudos a lucir nuestros mejores disfraces, inmersos de lleno en el papel elegido.monja

Esta  vez el doble cumpleaños de británica y español se celebró bajo el lema “Curas y putas”, agentes sociales opuestos  con una clara misión salvadora. Dada la polisemia de la lengua inglesa y su riqueza, hubo de todo: obispos, cardenales, curas católicos, protestantes, obreros, monjes franciscanos; madres superioras y de a pie, novicias, mozas mitad putas-mitad monjas y variadas mujeres públicas: de rotonda, de alto standing, pasando también por las de nivel intermedio. No había, eso sí, nadie vestido de tarta, a pesar de que la expresión inglesa Vicars and tarts daba de sí.

Muchas risas, mucho baile y mucha música (que empezó siendo sacra y se transformó en  blasfema, debido a que el elenco clerical y el generoso andaban vaso en ristre). Como dice Georgie, me pongo piel de gallina ante tanta irreverencia. Noche divertida que acabó con la efusiva reconciliación de los dos bandos: little hairs to the sea. 

Español-Inglés, Inglés-Español (XI)

summer4         La larga ausencia de Virginia se está haciendo notar porque ¿quién mejor que ella para proveernos de gazapos y  llenar páginas enteras con sus acudidos?

Enma, otra de nuestras surtidoras, está inmersa en la música, por lo que últimamente solo habla y entiende este idioma. Por cierto, con su empeño logró que el coro variopinto y plurilingüe (véanse los apartados VI y VII de esta sección) actuara en la Palau (Steven dixit).

Curioso, ahora que caigo: para Steven todo es femenino, mientras que para Sue todo es masculino (un actuación magnífico). Para mí, todo el monte es orégano. O casi. Y es que en verano descanso under my umbrella al más puro estilo Rihanna y practico una indiferencia casi zen: excepto hacia los políticos left-handed (salió la zurda que hay en mí) por los que fuimos robados, como dice Georgie en peculiar traducción activo-pasiva. 

Español-Inglés, Inglés-Español (X)

Las chicas del netball nos volvimos a reunir el sábado, en una variopinta fiesta de disfraces. Con Nicola como perfecta anfitriona, vestida de hiedra venenosa, íbamos apareciendo en su casa, out of the blue, los invitados. Eduardo Manostijeras, todo de negro, nos recibía ofreciéndonos arreglos de pelo rápidos y eficaces mientras, sin cortarse, nos cantaba las verdades del barquero: in black and white.

Al subir, en una esquina, pillamos red-handed, a una pareja de vampiro y vampiresa que, al rojo vivo, se besaba hasta quedar exánime.

Ya dentro, fuimos tomando posiciones.  Los hippies-flower-power prefirieron irse a la habitación del fondo, para fumar y beber a discreción. Allí se les unió Sue que, con los labios y los párpados pintados de verde, les trataba de convencer -vaso de plástico en ristre- de que era  green, very green, dadas sus dotes de granjera ecologista. Ellos también acabarían la noche de ese color, pero por otros motivos.

En el salón-comedor-cocina, nos situamos todos los demás: una sonriente Frida Kahlo llegó acompañada de una calavera mejicana que, tras hacer una exhibición de breakdance, casi se rompe el cuello. La pintora, rose-coloured, reía feliz. El muchacho de la Naranja Mecánica mataba con la mirada a cuanta incauta se le cruzaba por el camino, really orange. Un espantapájaros, con gorro adornado de jazmín, conquistaba damas y alejaba caballeros, haciendo honor a su nombre: true blue!. La novia cadáver, as white as a ghost, cada vez más blanca y ojerosa, se desenamoraba por momentos de su gordo pretendiente que, cual coach potato,  hallábase sentado en el sofá comiendo patatas fritas y atento sólo al móvil. Dos brujas buenas hicieron las delicias de todos con su merengue de fambruesa y el chocolate brownie; la bruja mala, en cambio, hablaba de las bondades de la ensalada devorando a un tiempo las tartas: browned off!.  Y una Tina Turner de peluca excesivamente púrpura se enfadaba con su Ike cada vez que éste cortejaba a Catwoman o a su amiga la diablesa sexy.

Literalidad y metáfora fundidas en una divertida noche de colores.

Español-Inglés, Inglés- Español (IX)

      Llega el verano y ya se sabe, todo se relaja. Nos volvemos más ligeros, sensuales. Y ésto afecta también a la forma de hablar. En poco tiempo he oído a mis amigos británicos, normalmente recatados, decir frases subidas de tono. El calor, supongo.

     Steven, al que llamó su jefe hace unos días mientras subía una montaña entrenando para el próximo triatlón, le espetó: “No puedo hablar ahora, que me estoy corriendo”. Ante semejante respuesta, el jefe colgó, claro, sin él entender nada, porque, como se pregunta el irlandés, el verbo en cuestión ¿ es o no  reflexivo?.

       En la clase de aerobic, Georgie comentó: “Me gusta así: el barbero bien adentro y metiendo las espátulas.” Nos reímos todas menos ella, que estaba convencida de que hablaba de barbilla y escápulas.

      Emma entró en el único ultramarinos  del pueblo, llamado Autodetot, y preguntó por un “lavavaginas”. Manolo, el dueño (muy parecido, por cierto, al personaje homónimo de Mafalda), no ha dejado desde entonces de contactar con diferentes representantes con la intención de poner a la venta en su establecimiento ese producto, cuya existencia desconocía(mos).

     Para no ser menos, yo misma, tras probar los huevos de las gallinas de James, y admirada por el número de ellas para un solo gallo, le solté un “I like your cock” que le hizo ruborizar. No recordaba que, en estos casos, es mejor usar la palabra “cockerel”, pues no tiene ciertas connotaciones.

     Y es que las altas temperaturas arrasan todo lo que encuentran a su paso. Sin distinción.

Español-Inglés, Inglés-Español (VIII)

Quizás sea por deformación profesional, pero aliento a los que conozco a practicar conmigo (no quiero imaginarme qué sería de mí si fuese cirujana, por ejemplo). Así, charlando el otro día Ana, Jodie y yo, la primera comentó, en su inglés personalísimo, que lo más llamativo de Valencia eran las “Failures”. Quería decir Fallas, pero acertó con la traducción escogida: desastrosas son las actuaciones de los políticos de aquí. Concluyó, mientras comía unas rosquilletas con sabor a queso, que son “rolls of long term”. Jodie y yo asentimos, sin saber bien si se refería a los panecillos, a las fallas o a los desfalcos. O a todo a la vez. Que también.
La escocesa, más optimista, espera que los electos tengan la “humilidad” ( humildad y humanidad juntas) de cerrar pronto este bochornoso capítulo.Y suspira lanzando uno de esos “ójolos” que suelta con desparpajo.
Lo dudo, “desfortunadamente”( si se puede decir “desgraciadamente”, Jodie no entiende porqué no vamos a poder nombrar de este modo a la ausencia de fortuna). Aunque no quisiera ser “aguareña”, como ella me califica. Al menos hasta que se prenda fuego a todas las “faults” ( otro apropiado sinónimo, que Ana usa para no repetir ) de representaciones tan populares. ¡Ojo!: ojalá me equivoque.